domingo, septiembre 09, 2007

RECUERDOS DE PANAMÁ

Por Manuel Orellana

INTRODUCCION

El viaje a Panamá, es quizás una de las actividades que mas nos marcó como promoción por las diversas actividades, anécdotas y vivencias que sucedieron.

Sin ser un erudito en la materia, haré un breve resumen de esa experiencia, en dos partes, con algunas fotos que nos traerá recuerdos importantes. La primera parte desde el comienzo hasta el ejercicio en el río Chagres y la Segunda parte, hasta el regreso, pasando por alto los sucesos en el aeropuerto:

EL VIAJE

Todo comenzó cuando tuvimos que presentarnos en la Escuela Militar a finales de Diciembre de 1973, en que entre otras cosas se barajaba la nueva destinación que tendríamos al volver de Panamá.

Era una chacra, por cuanto nos dieron a elegir entre tres alternativas. Había que señalar tres lugares donde nos queríamos ir. Yo elegí: Punta Arenas, Coyhaique o Puerto Montt. En definitiva fui destinado a Arica. .

Lo recuerdo perfectamente porque como había elegido una de las Guarniciones del Sur, en Panamá me compré un pantalón para resistir el frío. Resultado, lo llevé a Arica donde murió por inanición.

Se me ocurre que tal encuesta de personal debe haber sido una de las tantas tallas de las cuales fuimos objeto por el hecho de ser recientes oficiales de la Institución.

Viajamos de noche a Panamá y todos vestíamos la tenida Gris verde.
Al llegar al aeropuerto de Tocumen en la ciudad de Panamá, la bocanada de calor nos invadió el cuerpo, siendo sumamente necesario usar la camisa gris perla; sin embargo, como algunos llevaban camisa blanca la decisión de cambiar se resistió un poco.

HACIA FORT GULLICK

Un grupo de Oficiales sub-tenientes conversaban en el aeropuerto con guardias de seguridad a quien le requerían información de diferente tipo.

Estos caballeros, que habían llegado hace poco de las islas San Blas estaban más perdidos que nosotros.

El traslado lo hicimos en buses y en el Fuerte nos esperaba una comisión integrada por oficiales de Ejercito que estaban allí como agregados o haciendo cursos. Uno era el Mayor Rene Pérez Negrete que llegaría a General y el Mayor Cortes, que antes había estado en la Escuela Militar.

Nuestro grupo iba a cargo de un capitán, quien ya ha hecho comentarios en este BLOG

REGIMEN EN LA ESCUELA DE LAS AMERICAS

Rápidamente fuimos distribuidos en los que serían nuestros dormitorios, los cuales eran atendidos por mucamas de la Isla San Blas, todas de color. Se muestra una foto.

Una de las características de estos dormitorios era que cuando abríamos cualquier cajón, salían “las baratas” cantando el adiós al 7mo. de línea, mientras otras hacían sonar tambores de celebración y algunas daban señales de humo.

En el interior de la escuela había diferentes lugares de entretención y de alimentación. Era típico visitar el snack bar, mientras otro grupo concurría a unas cabinas a escuchar música o tocar instrumentos.

En la zona del comedor, había un busto de Bernardo O´higgins.
El chef llegaba en un gran Cadillac y los desayunos eran apoteósicos pues debíamos permanecer con esa alimentación hasta la tarde.

Las clases se iniciaban a las 7 de la mañana; antes, los peruanos salían a correr y nos despertaban con sus cantos.

Lo más importante fue el pago del PER DIEM, el cual sirvió para lavar la ropa o comprarse alguna máquina fotográfica


SALIDA A TERRENO

Reconocidamente terrible eran las salidas a terreno, no solo, por lo que se hacia sino que porque había que entregar el fusil totalmente limpio y aseado. Esto concluía con el paso de una baqueta con aceite, lo cual era señal que estaba OK., de lo contrario había que desarmarlo de nuevo.

Hicimos varias salidas a terreno, incluso para pernoctar en la selva en que todas la noches llovía. En las marchas nocturnas era característico ver Luciérnagas las cuales provocaban toda suerte de imaginación en la tropa que marchaba.


Allí conocimos la mantequilla de maní y la ración de combate americana en que los porotos con tocino era el pan del día.

Los gringos con el Mayor De Palo a la cabeza, organizaban situaciones de guerra en la jungla con trampas y explosiones, en que por más que nos advertían de personas que no participaban en el ejercicio, de todas maneras los teníamos manos arriba.





Una salida a terreno concluyó con un excelente baño en el mar, en el océano Pacifico en que nuestra buena coneja ordenó tener VIJIAS por si venían tiburones.

CRUCE DEL CANAL

Uno de los ejercicios importantes significó cruzar el canal de Panamá en una barcaza, ñeque todos llevábamos consigo un equipo salvavidas. Una de las fotos corresponde a este cruce.

En el río Chagres, hicimos ejercicios de cruce anfibio y consistía básicamente que en medio del río se daba vuelta el bote. También hay una foto con la cabeza fuera del agua.

Dos demostraciones eran como para recordarlas; una fue el cruce del río sobre una cuerda en que los gringos nos daban ánimo para no sentir miedo y la otra consistió en ver la explosión de una cuerda con composición C.

Terminado el ejercicio nos reunieron en una bifurcación de caminos donde aparecieron camionetas las cuales traían el almuerzo.

En la próxima parte haré narraciones sobre otro ejercicio en la selva, las visitas a los otros fuertes, la fiesta final, la graduación y el regreso a Chile

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