viernes, enero 15, 2010

El sentido del deber

Estimados amigos,
En momento de gran preocupación por los acontecimientos ocurridos en Haití, es un deber primero que nada expresar nuestra solidaridad con la familia del General Ricardo Toro T., quien está viviendo momentos de gran angustia por la desaparición de su Señora esposa, después del terremoto que trajo mayor miseria a ese país en donde nuestro ejército juega un rol preponderante.
Esperamos y confiamos en Dios, el tener pronto noticias alentadoras sobre la situación de la señora de nuestro camarada y cuñada de Juan Guillermo.
Desde este blog, sólo nos queda unirnos en oración por las miles de víctimas del terremoto, por el éxito del trabajo de nuestros soldados y por el pronto encuentro de María Teresa Dowling.
Se transcribe articulo aparecido en el diario La Tercera:
"SENTIDO DEL DEBER" La Tercera, 15 de Enero de 2010
" En 1857, el Presidente Manuel Montt sufrió una tragedia: su primogénito, Manolito, de 15 años, tuvo una ataque de apoplejia y murió en brazos de su padre. Un golpe feroz para un hombre que siempre fue visto como un estadista frío y estoico, (su antecesor, Manuel Bulnes, dijo de él que era "pura cabeza y nada de corazón") pero que, sin embargo, esta vez se quebró e incluso dejó correr más de una lágrima en público.
Enfrentado, además, al Congreso en una áspera polémica acerca de la conformación de su gabinete, el Mandatario decidió renunciar. Pidió a su amigo Antonio Varas que redactara la carta de dimisión y la presentara al Legislativo. Pero después de unos días ordenó retirarla. Para Montt, un hombre de gran virtud cívica, el deber estuvo siempre primero, por sobre el dolor y las pérdidas personales.
El recuerdo viene a la memoria hoy, cuando en Haití el general Ricardo Toro atraviesa una difícil situación debido a la suerte que ha corrido su esposa en el terremoto que afectó a ese país.
Mostrando entereza poco frecuente, el general chileno, que quedó como jefe de las fuerzas militares de la ONU, pidió no ser relevado de su puesto en razón del delicado momento familiar que vive. "Ahora la estamos buscando y también estoy a cargo de todo acá", ha dicho el militar, evidenciando un sentido del deber que, de alguna manera, lo eleva a la altura de Montt en 1857.
Sin duda, de vivir aún, Manuel Montt no lo pensaría antes de contar con los suyos al general Toro. (IIS)"
FJDM-C

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