Momentos trascendentales

Texto enviado al blog por Manuel Orellana.
En esta fecha, cuando se producen novedades en el Alto Mando del Ejército, junto con saludar a nuestros camaradas generales por su brillante carrera que ha desarrollado cada uno de ellos, deseo dejar constancia de un recuerdo que forma parte de la historia de nuestras vidas.
En esta fecha, cuando se producen novedades en el Alto Mando del Ejército, junto con saludar a nuestros camaradas generales por su brillante carrera que ha desarrollado cada uno de ellos, deseo dejar constancia de un recuerdo que forma parte de la historia de nuestras vidas.
Cuando fuimos investidos como oficiales de ejército, el 30 de julio de 1973, entre las muchas actividades que desarrollamos, una de ellas fue la de concurrir al Club Militar de la Alameda, donde las más altas autoridades de la época acompañada por los altos mandos, nos ofrecieron un champañazo con motivo de nuestra licenciatura.
Entre los Asistentes Mozos que prestaban servicio ese día y en ese lugar, estaba el entonces "garzón" Paulino Araya, un hombre muy característico que trabajó en ese Club por muchos años y que finalizó su carrera en el Club Lo Curro.
En un viaje que hice a La Serena, me encontre con el citado Paulino, en un Resorte ubicado en la Playa de el "Totoralillo".
Hicimos hermosos recuerdos de las veces que concurrí al Club de la Alamenda y él se acordaba perfectamente de nuestros camaradas Generales, especialmente de la pipa de Eduardo Aldunate, que hoy en día continuan tras el rumbo que deja la inteligencia del árbol de la hoja caduca.
Etiquetas: recuerdos


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